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Desintoxicación saludable y sin gluten

2014-11-17

Salud y alimentación Adiós al invierno, bienvenida la primavera. Pero aunque nos alegramos por la llegada de la nueva estación, a menudo nos sentimos cansados y débiles. Al haber comido…

Salud y alimentación

Adiós al invierno, bienvenida la primavera. Pero aunque nos alegramos por la llegada de la nueva estación, a menudo nos sentimos cansados y débiles. Al haber comido de forma poco sana y hacer poco ejercicio, durante el invierno se han ido almacenando toxinas e impurezas en nuestro cuerpo que nos causan cansancio y malestar general. Por este motivo, ahora es el momento ideal de reactivar el metabolismo con una cura de desintoxicación eficiente. Para ello, hemos elaborado una dieta de una semana – sin gluten, por supuesto – con la que podrás desintoxicar y purificar tu cuerpo. Y así es como funciona:

Limpieza de toxinas e impurezas 
La desintoxicación no implica una pérdida de peso; se trata de una limpieza del cuerpo. Por este motivo, en nuestra dieta no encontrarás datos sobre cantidades y calorías, si no que serás tú quien decida cuánto quieres comer de qué cosa, según tus necesidades. Pero si además reduces las porciones, también podrás perder peso durante esta semana. Lo mejor es que sigas este consejo tan conocido: desayunar como un emperador, comer como un noble y cenar como un mendigo.

La característica principal de nuestra dieta es ayudar a los órganos excretores que se encargan de eliminar los restos del metabolismo, es decir, el intestino, los riñones, la piel, el hígado y los pulmones, y al mismo tiempo evitar en lo posible, que entren nuevamente toxinas en el cuerpo. Lo mejor para ello es, por ejemplo, la verdura, la lechuga y la fruta cocida o cruda. Por lo que es muy importante que comas toda la que puedas. Recomendamos los siguientes tipos por su efecto limpiador y desintoxicante:

Verdura y lechuga: 
•Alcachofas: Tienen un efecto digestivo. La sustancia amarga cinarina estimula el metabolismo del hígado y la bilis.
•Tupinambo: o Alcachofa de Jerusalén, ideal para los diabéticos, es baja en calorías y satura por contener la fibra alimenticia inulina.
•Col rizada: Contiene mucha vitamina C y luteína, esenciales para la vista.
•Espárragos: Su tallo tan sabroso tiene un efecto diurético debido al ácido aspártico y su alto contenido en potasio.
•Tomates: El colorante rojo licopina del tomate tiene un gran efecto antioxidante, por lo que refuerza las defensas.
•Hierbas aromáticas: Las hierbas aromáticas frescas contienen muchas sustancias biológicas que ayudan a los órganos excretores y que a su vez son extremadamente bajas en toxinas. ¡Son ideales para condimentar!
•Zaragatona: Contiene fibras que se hinchan con el agua y depuran el sistema digestivo.

Fruta:
•Papaya: Sus fuertes antioxidantes capturan los radicales. También se le atribuye un gran efecto quemando grasas. Además, cabe destacar su elevado contenido en vitamina C y potasio drenante.
•Piña: Rica en enzimas con un efecto positivo sobre la digestión de proteínas y la reducción de grasas.
•Frutos del bosque: Los frutos del bosque, en especial los arándanos, tienen un efecto antioxidante y antiinflamatorio. Además, sus sustancias colorantes tienen un efecto estabilizador sobre los vasos sanguíneos.
•Peras y manzanas: Ambas contienen pectina, una fibra soluble en agua, que ayuda al cuerpo en el proceso de eliminación de metales pesados en el caso de intoxicación con las mismas y baja el colesterol.

Además, deberías de considerar lo siguiente:
Al cocinar, utiliza poca grasa. En vez de freír deberías rehogar y cocinar al vapor. Aliña las ensaladas con aceite de oliva, que ayuda al cuerpo a asimilar las vitaminas. Durante la dieta, baja el consumo de azúcar y sal, también al cocinar. Para condimentar puedes utilizar hierbas aromáticas en vez de sal. Debes olvidarte del café y del alcohol. Además, tendrás que habituarte al movimiento, sobre todo al aire libre. Lo mejor es que salgas a caminar con paso rápido durante media hora cada día, sin importar el clima.

Y lo último, pero no por ello menos importante: En una cura de desintoxicación, es muy importante beber mucho, al menos entre litro y medio y dos litros. De esta manera permitirás que el cuerpo se deshaga más fácilmente de las sustancias que le dañan. Recomendamos agua mineral natural, zumos diluidos en agua sin azúcar añadido y tés de frutas e infusiones no edulcorados. Recomendamos especialmente el té verde y el té de roo ibos, pues tienen sustancias que capturan los radicales libres.
El té de regaliz, que libera al aparato digestivo de toxinas, y el té de ortiga, que drena y refuerza el sistema inmunológico, tienen un efecto adelgazante.